Familia sin nombre
Familia sin nombre Los preparativos de marcha se hicieron con mucha rapidez; los Mahogannis proyectaban, en cuanto salieran de Walhatta, atravesar los condados limÃtrofes, sublevar a todas las tribus indias, llegar al lago Ontario y desde allà dirigirse al Niágara, en donde se unirÃan a los últimos partidarios de la causa nacional.
Una noticia vino a detener aquel movimiento, algunos dÃas por lo menos.
En la tarde del 9 de Diciembre uno de los guerreros hurones que habÃa ido a Montreal trajo la triste nueva de que Juan Sin Nombre, detenido por los agentes de Gilberto Argall en la frontera del Ontario, acababa de ingresar en el fuerte de Frontenac.
Júzguese el efecto que producirÃa la noticia. ¡Juan Sin Nombre en poder de los realistas!
Los Mahogannis quedaron aterrados, y figúrense nuestros lectores cual serÃa la emoción que experimentaron cuando, después de saber la detención de Juan, el abate exclamó:
—¡Pobre hermano mÃo!
Y después:
—¡Pues bien, le arrancaré a sus verdugos!
—¡Permitidme que os acompañe! —dijo Lionel.
—¡Venid, hijo mÃo! —respondió el abate Joann.