Familia sin nombre
Familia sin nombre Hecho esto, ambos hermanos hablaron durante algunos instantes de la situación polÃtica, del estado de los espÃritus desde los últimos acontecimientos, y después el abate Joann dijo:
—Ahora voy a llamar al sargento; cuando abra la puerta le seguirás sin vacilación alguna y sin temor, pues tiene orden de conducirte directamente a la salida; una vez fuera del castillo no tienes más que atravesar el patio apenas unos cincuenta pasos, y llegarás cerca del cuerpo de guardia, que está a la derecha de la empalizada. Al pasar por delante de los soldados no te inmutes, pues, nuestro parecido garantiza el buen resultado del engaño. En seguida te hallarás en la poterna, y cuando te encuentres al aire libre sigue por la orilla del lago hasta que te halles en el lÃmite de un bosque a media milla de aquÃ; en donde te puedes reunir con Lionel, que me está esperando.
El sargento marchaba delante de él.
—¿El pasante del Sr. Nick?
—SÃ. Me ha acompañado, y te conducirá a la isla Navy.
¡Ahora, abrázame!
—¡Hermano mÃo! —murmuró Juan estrechando en sus brazos al sacerdote.
El momento de separarse habÃa llegado; Joann llamó en voz alta, y se retiró al fondo de la celda.