Familia sin nombre
Familia sin nombre En un momento, Clary de Vaudreuil se halló al lado de Bridget, y cogióla en sus brazos, mientras que los alborotadores repetÃan con más furor:
—¡Es Bridget Morgaz…! ¡Es la mujer Simón Morgaz…!
¡Muera…! ¡Muera!
El señor de Vaudreuil y Vicente Hodge, que iban a interponerse entre ella y aquellos forajidos, se detuvieron de repente. ¡Bridget, la mujer de Simón Morgaz!: ¡Bridget, llevando ese nombre… ese odioso nombre!
Clary sostenÃa a la infortunada anciana, que acababa de caer de rodillas: con los vestidos rotos y manchados, y los blancos cabellos en desorden, ocultando su cara, daba compasión verla.
—¡Matadme…!, ¡matadme…! —murmuraba la infeliz.
—¡Desgraciados! —exclamó Clary—, volviéndose hacia los que la amenazaban. ¡Respetad a esta mujer!
—¡La mujer del traidor Simón Morgaz! —repitieron cien voces furiosas.
—Si… la mujer del traidor, —respondió Clary—; pero es también, la madre de aquel que…
Iba a pronunciar el hombre de Juan, el único tal vez que pudiera proteger a Bridget, cuando ésta, revestida de pronto de toda su energÃa, se levantó murmurando: