Familia sin nombre
Familia sin nombre Algunas granadas, al estallar, hicieron grandes destrozos y produjeron incendios en distintos puntos a la vez. Era imposible resguardarse de aquellos proyectiles en un terreno llano, cortado por varios setos, sin más amparo que algunos grupos de árboles, y sin otras fortificaciones que unas deleznables trincheras de tierra, disimuladas con césped por parte del ribazo. El coronel Mac Nab procuraba derribar aquellas trincheras antes de intentar el paso del Niágara; pero esta operación, no dejaba de ofrecer dificultades a pesar de la escasez de defensores.
Éstos se hallaban reunidos alrededor de la casa del padre de Clary, menos expuesta al fuego de artillerÃa porque estaba situada en la margen derecha del rÃo.
En cuanto se oyeron las primeras detonaciones, el señor de Vaudreuil dio orden de que todos los que no servÃan para batirse se trasladasen a la frontera, y en su virtud las mujeres y los niños, cuya estancia en la isla se habÃa tolerado hasta aquel momento, tuvieron que embarcarse, dirigiéndose a Schlosser. Este transporte no se hizo sin peligro, pues las bocas de fuego colocadas en los dos extremos de Chippewa podÃan, tirando en lÃnea oblicua, alcanzar las embarcaciones, cosa que no hubiera sido de extrañar, toda vez que algunas balas llegaron hasta la frontera de los Estados Unidos, y esto provocó serias reclamaciones por parte del Gobierno federal.