Familia sin nombre
Familia sin nombre Pero haciendo un supremo esfuerzo, Juan abatió a sus pies, a dos de los voluntarios que procuraban cogerle, y desapareció en medio de una descarga que no le alcanzó.
En cuanto a Vicente Hodge, herido gravemente, había caído prisionero, al lado del cadáver del señor de Vaudreuil.
¿Adónde iba Juan Sin Nombre?, ¿tenía acaso el pensamiento de sobrevivir, después de que los mejores patriotas habían sucumbido, o se hallaban prisioneros de los realistas?
¡No! Mas la última palabra del señor de Vaudreuil, ¿no había sido el nombre de su hija?
Y puesto que Vicente Hodge no podía ya salvarla, él la salvaría; la obligaría a huir; la llevaría hasta la frontera, y después volvería a hacerse matar en medio de sus compañeros, que luchaban aún.
Clary de Vaudreuil, sola, delante de su casa, oía el tumulto del combate, los gritos de furor y de dolor, mezclados con las descargas de fusilería.
Todo aquel ruido se aproximaba a ella, así como la hería cada vez con más viveza la claridad que se desprendía de las armas de fuego.
Unos cincuenta insurrectos, heridos la mayor parte, se habían embarcado ya, dirigiéndose hacia Schlosser.