Familia sin nombre
Familia sin nombre El patriota tuvo la suficiente fuerza para apretar la mano de Clary, y después sus labios repitieron la última palabra que pronunció su madre:
—¡Expiación…! ¡Expiación…!
El barco corrÃa con una velocidad espantosa, costeando Goat-Island, que separa la catarata canadiense de la de los Estados Unidos; y en aquel momento, hacia el medio de la herradura que forma el rÃo, allÃ, en donde la corriente se hunde en una sima verdosa, la Carolina se inclinó, y desapareció en el abismo.
