Familia sin nombre
Familia sin nombre Los gobernadores Sidenham, Bagot, Metcalfe, Elgin, Monck, que la Metrópoli mandó sucesivamente al Canadá, cedieron poco a poco de las pretensiones de la Corona, y después la Constitución de 1867 estableció sobre inquebrantables bases la confederación canadiense. En dicha época fue cuando se trató de la cuestión de la capital a favor de Quebec, optándose al cabo por Ottawa.
Hoy día los lazos que unen a aquella colonia con la Metrópoli son casi nulos. El Canadá es, hablando con propiedad, una potencia libre, bajo el nombre de Dominion of Canada, en donde los elementos franco-canadienses y anglosajones viven, en perfecta igualdad. De cinco millones de habitantes que pueblan aquel territorio, la tercera parte pertenece todavía a la raza francesa.
Todos los años una conmovedora y a su vez elocuente ceremonia reúne a los patriotas de Montreal al pie de la columna erigida en la costa de las Nieves en honor de las víctimas políticas de 1837 y 1838. El día de la inauguración, Mr. Euclide Roy, presidente del Instituto, pronunció un discurso, cuyas últimas palabras encierran la enseñanza que puede sacarse de esta verídica historia:
¡Glorificar la abnegación es crear héroes!