Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En aquella hora los demás empleados estaban ocupados en varias diligencias fuera de la casa, y ningún cliente se había presentado todavía, a pesar de que el estudio del Sr. Nick era uno de los más frecuentados de la ciudad.

Así es que Lionel, casi seguro de que no vendrían incomodarle, estaba muy tranquilo, y acababa de adornar su nombre con una magnífica rúbrica debajo del último renglón, cuando oyó que le interpelaban:

—¡Eh! ¿Qué haces ahí, muchacho?

Era el Sr. Nick, a quien el joven pasante no había oído llegar, absorto como estaba en su trabajo de contrabando.

El primer movimiento de Lionel fue el de abrir la cartera que tenía delante para deslizar en ella el papel de que se trata; pero el notario se apoderó con presteza del pliego sospechoso, contra la voluntad del muchacho, que procuraba en vano recuperarlo.

—¿Qué es esto, Lionel? —preguntó—. Una minuta… una copia de contrato…

—Sr. Nick, creed que…

El notario se puso las gafas, y con el ceño arrugado recorrió la hoja de papel con aire estupefacto.

—¡Qué es lo que veo! —exclamó—. Renglones desiguales… blanco por un lado… blanco por el otro… ¡Tanta tinta desperdiciada y tan buen papel gastado sin provecho en márgenes inútiles!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker