Familia sin nombre
Familia sin nombre EL FUEGO FATUO
Este fuego impalpable y caprichoso,
que en tinieblas se presenta y luce,
y que en las sombras de la noche,
ni en el mar ni en la arena,
deja detrás de él rastro alguno.
Este fuego que súbito se apaga,
es rojo, es blancuzco o es morado.
Para saber qué cosa fuera,
preciso serÃa de él apoderarse.
¿Cómo coger un fuego fatuo?
—SÃ, —dijo el Sr. Nick—, alcánzale y aprisiónale en una jaula. Continúa, Lionel.
Se afirma (¿será como se cree?).
que es hidrógeno del suelo.
Mas quiero creer que en su vuelo
viene de una lejana estrella,
de Vega, de la Lira o de Algo
—Lo que más te acomode, muchacho, —dijo el notario con un movimiento de cabeza—. Eso es cosa tuya.
Lionel prosiguió:
¿No será más bien el aliento
de un silfo, de un trasgo o de un genio
que brilla, vuela y se apaga
cuando se despierta la naturaleza
con los rayos alegres del astro matutino?