Familia sin nombre
Familia sin nombre ¿O la luz de la linterna
del alto espectro que va a sentarse
en el tejado de rastrojo del lagar,
cuando la luna, pálida y opaca
sale al horizonte por la noche?
¿O tal vez el alma luminosa
de una loca que va buscando
la paz fuera del mundo malo,
y pasa como una espigadora
que nada encuentra en el campo?
—¡Perfecto! —exclamó el Sr. Nick—. ¿Has concluido ya con tus descriptivas comparaciones?
—¡Oh! No, señor, —respondió el joven pasante.
Y continuó en estos términos:
¿Será un efecto de espejismo
producido por el movimiento del aire.
En el horizonte ya menos claro,
o al final de una tormenta,
la luz de un último relámpago?
¿Será la luz de un bólido,
de un meteoro icario,
que en su curso aéreo era luminoso y sólido,
y del que nada queda ya?
¿O en los campos en que alumbra
los surcos con pálido reflejo,
algún misterioso rayo