Familia sin nombre
Familia sin nombre caÃdo de una aurora polar,
como nocturna mariposa?
—¿Qué os parece todo éste galimatÃas de trovador, caballero? —preguntó el notario a su compañero de viaje.
—Que vuestro joven pasante no carece de imaginación, y que tengo curiosidad por saber a lo que podrá comparar todavÃa su fuego fatuo.
—Continúa, pues, Lionel.
Éste, que se ruborizó algún tanto por el cumplido del desconocido, prosiguió con voz vibrante:
¿SerÃa, acaso, en esas horas fúnebres
en que los vivos duermen cansados,
el pabellón de arrugados pliegues
que aquà abajo el ángel de tinieblas
enarbola en nombre de los difuntos?
—¡Brrr…! —hizo el Sr. Nick.
¿O en medio de las noches sombrÃas,
cuando el momento ha llegado,
será la señal convenida
que la tierra, del seno de las sombras,
envÃa al cielo hacia lo desconocido?
¿Y que, como un fuego de marea,
a los espÃritus que se agitan a través
de los vagos espacios abiertos,
indica la celeste entrada
de los puertos del inmenso universo?