Frritt-Flacc
Frritt-Flacc —¡Vaya al diablo!
Y la ventana se cerró. ¡Veinte fretzers! ¡Bonito hallazgo! ¡Arriesgarse a un catarro o a unas agujetas por veinte fretzers, sobre todo cuando mañana le esperan en Kiltreno, en casa del rico Edzingov, el gotoso, cuya gota le representa cincuenta fretzers por cada visita!
Pensando en esta agradable perspectiva, el doctor Trifulgas volvió a dormirse más profundamente que antes.