La casa de vapor

La casa de vapor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aunque el golpe había sido dado con mano firme, el desdichado no había muerto aún. Escapábanse de sus labios roncas voces inarticuladas, envueltas en un torrente de sangre.

El asesino se inclinó, se apoderó de su víctima, la alzó y, acercando a ella su rostro, en el cual daba de lleno la luz de la luna, preguntó:

—¿Me conoces?

—¡Él! —murmuró el indio.

Y el terrible nombre del faquir iba a salir de sus labios, cuando expiró, ahogado entre las manos del asesino.

Un instante después el cuerpo del indio desapareció en la corriente del Dudhma, que no había de devolverlo jamás.

El faquir esperó a que se hubiera apaciguado la agitación de las aguas; y, regresando por el mismo camino que había llegado, atravesó los terrenos desiertos, después los barrios que iban quedando también sin gente y se dirigió rápidamente hacia una de las puertas de la ciudad.

Pero en el momento de llegar a aquella puerta la encontró cerrada. Algunos soldados del ejército real ocupaban la entrada. El faquir no podía, por consiguiente, salir de Aurangabad como había pensado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker