La casa de vapor
La casa de vapor Al principio de la insurrección, en Lahore, el juez supremo Montgomery y el brigadier Corbett habían podido desarmar, sin efusión de sangre, bajo la amenaza de doce piezas de artillería con la mecha encendida, a los regimientos 8, 16, 26 y 49 del ejército indígena; y en Multan, los regimientos 62 y 29 habían tenido también que rendir las armas sin poder intentar seria resistencia. Del mismo modo, en Peshawar, los regimientos 24, 27 y 51 fueron desarmados por el brigadier Colton y el coronel Nicholson en el momento de ir a estallar la rebelión. Pero habiendo huido a la montaña varios oficiales del regimiento 51, se pusieron a precio sus cabezas y todos fueron llevados a la autoridad por los montañeses.
Así comenzaron las represalias.