La caza del meteoro
La caza del meteoro —A propósito de su conducta, señor, respecto de la familia Hudelson... Porque no ignora usted que existe una familia Hudelson, un doctor Hudelson, que reside en Moriss Street; una Mrs. Hudelson, madre de Miss Loo Hudelson y de Miss Jenny Hudelson, prometida de su sobrino.
A medida que ese nombre de Hudelson se escapaba, adquiriendo cada vez mayor fuerza, de labios de Mitz Mr. Dean Forsyth se llevaba la mano al pecho, al costado, a la cabeza, como si ese nombre fuese dándole golpes en todas partes... SufrÃa, se sofocaba, la sangre se le subÃa a la cabeza. Viendo que no contestaba :
—¡Y bien! ¿Me ha oÃdo usted? —insistió Mitz.
—SÃ, he oÃdo —exclamó su amo.
—¿Y bien...? —repitió la sirvienta, alzando la voz.
—¿Continúa, pues, pensando Francis en ese matrimonio? —dijo, al fin, Mr. Forsyth.
—¿Que si piensa...? ¡Por supuesto! —afirmó Mitz—. Como piensa en respirar el querido niño. Como todos nosotros pensamos; como piensa usted mismo, creo yo.
—¿Qué? ¿Mi sobrino continúa decidido a casarse con la hija de ese doctor Hudelson?