La caza del meteoro

La caza del meteoro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Miss Jenny, si le parece, señor. Pues sí, yo le aseguro que está decidido... Menester sería que hubiese perdido la cabeza para no estarlo. ¿Cómo ni dónde iba a encontrar una novia más gentil, una joven más encantadora?

—Admitiendo —interrumpió Mr. Forsyth— que la hija del hombre que..., del hombre que..., del hombre, en fin, cuyo nombre no puedo yo pronunciar sin que me ahogue..., pueda ser encantadora...

—¡Esto es demasiado fuerte! —exclamó Mitz, desanudándose el delantal, como si fuera a entregarlo.

—Veamos, Mitz, veamos... —murmuró su amo, un poco inquieto ante tan amenazadora actitud.

La vieja sirvienta blandió su delantal, cuyo cordón colgaba hasta el suelo.

—Está todo visto —declaró—. Después de cincuenta años de servicios, prefiero ir a pudrirme en un rincón como un perro sarnoso; pero no permaneceré en casa de un hombre que desgarra su propia sangre. Yo no soy más que una pobre criada, pero tengo también corazón, señor...

—¡Ah, ah...! Mitz —replicó Mr. Forsyth, herido en lo vivo—, ¿ignoras, pues, lo que me ha hecho ese Hudelson?

—¿Y qué es lo que le ha hecho? —¡Pues, me ha robado! —¿Robado?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker