La caza del meteoro
La caza del meteoro ¡He ahí la manera que tienen de entenderse los astrónomos! ¡Qué el público eligiera lo que tuviese por conveniente!
Por el momento el público no pensaba en elegir. Un solo hecho le interesaba, y era que el asteroide caería y con él millones que paseaban en el espacio; esto era lo esencial.
Las consecuencias de semejante acontecimiento eran el tema de todas las conversaciones.
En lo que concierne a Francis, experimentó una verdadera desesperación. ¿Qué le importaban aquellos millones? El único bien que deseaba era a su amada Jenny.
Corrió a la casa de Moriss Street. También allí se conocía la funesta nueva y se comprendían sus lamentables consecuencias. La riña violenta y sin remedio era inevitable entre los dos insensatos que se atribuían derechos sobre un astro del cielo, ahora que al amor propio profesional se unía el interés material.