La caza del meteoro
La caza del meteoro Ambos habÃan percibido ruido de caballos ante la casa y, abandonando aquél su jardÃn y dejando ésta su cocina, quisieron saber lo que pasaba.
Quedóse, pues, en la silla Seth Stanfort, y dirigiéndose al magistrado dijo:
—Señor juez John Proth, yo soy Mr. Seth Stanfort, de Boston, Massachusetts.
—Mucho gusto en conocerle, Mr. Seth Stanfort.
—Y he aquà a Miss Arcadia Walker, de Trenton, Nueva Jersey.
—HonradÃsimo de hallarme en presencia de Miss Arcadia Walker.
Y Mr. John Proth, después de haber fijado su atención sobre el forastero, consagrándola a la extranjera clavando en ella su lÃmpida mirada.