La caza del meteoro

La caza del meteoro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pasará —respondía «Omicron», con imperturbable aplomo—; y hasta diría yo: pasa.

—Entonces, ¿por qué no le vemos?

—Porque no es visible.

—¡Qué fastidio! —suspiraba Dean Forsyth—. Pero, al fin, si es invisible para nosotros, debe serlo para todo el mundo, para las gentes de Whaston cuando menos.

—Por cierto —afirmaba «Omicron».

De esta manera razonaban el amo y el sirviente; y las frases que éstos cambiaban entre sí pronunciábanse en forma de monólogo en casa del doctor Hudelson, no menos desesperado por su poco éxito.

Uno y otro habían recibido de los observatorios de Pittsburg y de Cincinnati respuesta a su carta. Habíase tomado nota de la comunicación relativa a la aparición de un bólido el 16 de marzo en la parte septentrional del horizonte de Whaston. Añadíase que hasta entonces había sido imposible encontrar ese bólido, pero que si era visto de nuevo, se avisaría en seguida a Mr. Forsyth y al doctor Hudelson.

Los observatorios, por supuesto, habían respondido separadamente, sin saber que cada uno de los dos astrónomos amateurs se atribuían el honor de descubrimiento y reivindicaban su prioridad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker