La caza del meteoro
La caza del meteoro El Daily Whaston continuaba tratando el asunto en varias columnas y se mostraba pródigo en pormenores, que probaban, cuando menos, lo concienzudos que eran sus redactores.
No se quedaban atrás los otros diarios de Whaston.
Ya que la astronomÃa era cosa de moda, hablaban de astronomÃa, y si después de eso habÃa un solo whastoniano que no estuviese impuesto en la cuestión de los bólidos, serÃa porque no habrÃa querido ni siquiera enterarse.
Los demás periódicos de Whaston dieron a sus lectores otros informes acerca del número y circunstancias de los bólidos hasta entonces conocidos.