La estrella del sur
La estrella del sur Rápidamente habíase esparcido la noticia de la vuelta de Jacobus Vandergaart. Así es que no tardó en afluir a la granja un crecido número de visitantes para ver la maravilla del kopje. No se tardó tampoco en saber que el diamante, había sido regalado a miss Watkins y que su padre, más que ella misma, era el verdadero poseedor. De aquí una sobre excitación de la curiosidad pública acerca de aquel diamante, obra del hombre, y no de la Naturaleza.
Es necesario hacer observar aquí que nada se había traslucido aún sobre el origen artificial del diamante en cuestión. Por una parte, los mineros de Griqualandia no habían sido tan indiscretos para divulgar un secreto que podría atraer su inmediata ruina. Por la otra, Cyprien, no queriendo confiar nada a la casualidad, no había dicho una palabra, y estaba decidido a no enviar su Memoria relativa a La Estrella del Sur, antes de haber comprobado su éxito por un segundo experimento. Lo que había hecho la primera vez, quería estar seguro de poderlo hacer una segunda.