La estrella del sur
La estrella del sur Los asientos son simplemente las tapas de cofres de madera usadas para los pequeños bagajes, y sobre las cuales el infortunado a quien llevan durante una interminable semana hace el oficio de martillo pilón. Imposible leer, dormir, y ni siquiera hablar. En revancha, la mayor parte de los viajeros fuma noche y día como las chimeneas de una fábrica, beben hasta perder el aliento, y escupen al transeúnte.