La estrella del sur
La estrella del sur —Cuando hablo de partir, miss Alice —explicó—, no es que piense hacerla esta mañana… ni aun tal vez hoy… Aun tengo varias notas que tomar… preparativos que hacer… En todo caso, antes tendré el honor de volver a veros y de hablar con vos… sobre vuestro plan de estudios.
Dicho esto, giró bruscamente sobre sus talones, huyó como un loco, entró en su casa, arrojándose sobre su sillón de madera, y se puso a reflexionar profundamente. El curso de sus pensamientos estaba cambiado.