La invasion del mar
La invasion del mar Bien podía suceder que Djemma no fuese desconocida de las autoridades de Gabes. En efecto, desde la captura de su hijo había rondado más de una vez por los alrededores de la prisión, con riesgo de su libertad y hasta de su vida. Las autoridades conocían la influencia que ejercía sobre Hadjar, esa influencia de la madre, tan fuerte en la raza tuareg. Después de haber impulsado a su hijo a la rebelión, era capaz de provocar otra nueva, bien fuera para salvar al prisionero o para vengarle, si el consejo de guerra lo enviaba a la muerte. ¡Si, había motivo para temerlo!… A su voz, todas las tribus se alzarían como un solo hombre, proclamando la guerra santa. En vano habíanse organizado pesquisas para apoderarse de su persona. En vano habíanse multiplicado las expediciones a través del país. Protegida por la abnegación de los suyos, Djemma había escapado hasta entonces a todas las tentativas hechas para capturar a la madre después de al hijo.