La invasion del mar
La invasion del mar De aquí el ataque que el mismo Hadjar en persona había dirigido contra la última sección, y que acababa de dispersar los obreros de la sociedad. Unos cuantos centenares de tuaregs habían tomado parte en la agresión, y una vez cegado el canal, emprendieron de nuevo el camino de Zenfig.
Pero, al mismo tiempo, Hadjar supo que la expedición, bajo las órdenes del capitán Hardigan, haría alto antes de cuarenta y ocho horas en la extremidad del canal, donde debía encontrar a otra procedente de la provincia de Constantina.
Y si Mezaki había dicho que Hadjar no había tomado parte en el ataque a los trabajos, si había manifestado que los obreros estaban en Gizeb, si había hecho alejarse del campamento al teniente y los espahíes, todo tenía por objeto facilitar el plan de apoderarse del capitán Hardigan, el ingeniero y sus acompañantes, que, sorprendidos por una treintena de árabes, apostados, bajo las órdenes de Sohar, en los alrededores de Goleah, habían sido internados en el oasis de Zenfig antes de que pudieran auxiliarlos el teniente Villette y su espahíes.