La invasion del mar
La invasion del mar —En suma —observó el capitán—, se trata de medio centenar de kilómetros. Esta tarde habremos hecho la mitad; después de una noche de reposo, reanudaremos la marcha, y aunque necesitemos doble tiempo para la otra mitad, estaremos a la vista del canal a última hora de pasado mañana.
Después de reposar una hora y de comer algunos dátiles, los fugitivos siguieron su camino. El cielo estaba cubierto. Apenas si algunos rayos de sol filtrábanse por entre las nubes. La lluvia amenazaba; pero por fortuna no llegó a descargar sobre los fugitivos, que hicieron alto a mediodÃa.
No se habÃa producido ninguna alarma ni encontrado un solo indÃgena. En cuanto a la banda de Hadjar, no habÃa duda que estaba de ellos a una distancia de 40 kilómetros lo menos, al este. El alto duró una hora. Los dátiles no faltaban, y el cabo desenterró raÃces, que puso a asar bajo la ceniza.