La invasion del mar

La invasion del mar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Todos se dirigieron hacia el pequeño montículo, sentándose del lado que podían estar al abrigo de los rayos del sol. Cada cual sacó del bolsillo un pedazo de carne; pero en vano trataron de proporcionarse agua con que apagar la sed; por allí no pasaba ningún riachuelo, y lo único de que disponían para refrescar la boca eran los dátiles recogidos en el último campamento.

Después de mediodía reanudóse la marcha, que los fugitivos continuaron, no sin grandes fatigas y dificultades. En tanto era posible, el capitán Hardigan procuraba mantener su dirección hacia el este, basándose en la posición del sol; pero a cada momento la arena cedía bajo los pies. La depresión no comportaba entonces más que un nivel bastante débil y seguramente, ésta sería inundada entre el Hinguiz y la linde del canal, donde el chott tendría su mayor profundidad; es decir, cerca de una treintena de metros por debajo del nivel del mar.

Esto fue lo que observó el ingeniero:

—No me extraña que este suelo sea más inestable que otros del Melrir. Durante la estación de las lluvias estos fondos deben recibir todas las aguas corrientes de la gran hondonada, y jamás pueden afirmarse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker