La invasion del mar
La invasion del mar Entre los tuaregs reunidos en el cafetÃn encontrábase Harrig. Era uno de los más fieles y más audaces partidarios de Hadjar. Pocos dÃas antes, a propósito de una riña en las calles de Gabes, se habÃa hecho detener y encerrar en la prisión. Durante las horas pasadas en el patio común no le fue difÃcil entrar en conversación con su jefe. Nada tenÃa de particular que dos hombres de la misma raza entablasen conversación. Ignorábase que este Harrig formaba parte de la banda de Hadjar. HabÃa logrado escapar cuando la lucha, y acompañar a Djemma en su huida. Luego volvió a Gabes, conforme al plan ideado por Sobar y Ahmet, y provocó su encarcelamiento para combinar la evasión con Hadjar.
De todos modos, era necesario que recobrase la libertad antes de la llegada del crucero que habÃa de hacerse cargo del jefe tuareg, y he aquà que el barco, señalado ya a su paso por el cabo Bon, iba a fondear aquella misma noche en el golfo de Gabes. Era preciso que Harrig saliera de la prisión a tiempo para concertarse con sus compañeros. La evasión habÃa de verificarse durante la noche; si amanecÃa sin llevarse a cabo, todo estaba perdido. Al lucir el sol, Hadjar serÃa transportado a bordo del Chanzy y no serÃa posible arrancarlo a la autoridad militar.