La invasion del mar
La invasion del mar Tan sólo algunos indígenas mezclados en el público parecían guardar una prudente reserva. Y era que el proyecto, del cual el señor Schaller se proponía hacer la historia, no era visto con buenos ojos desde hacía medio siglo por las tribus sedentarias o nómadas del Djerid.
«Habremos de reconocer de muy buen grado —continuó diciendo el señor Schaller— que los antiguos eran gente de imaginación, y los historiadores sirvieron sus gustos ofreciendo como historia lo que en realidad sólo eran tradiciones, inspirándose en relatos de puro origen mitológico.