La invasion del mar
La invasion del mar »No olviden, señores, lo que refirieron Herodoto, Pomponio Melas y Ptolomeo. El primero, en su Historia de los pueblos, habla de un país que se extiende hasta el Tritón, que desagua en la bahía de este nombre. ¿No cuenta como un episodio del viaje de los Argonautas que el navío de Jasón, empujado por la tempestad sobre las costas, fue arrojado al oeste hasta la referida bahía del Tritón, de la que no se divisaba el límite occidental?… De todo esto sería lógico deducir que la bahía en cuestión comunicaba entonces con el mar. Es, por otra parte, lo que cuenta Escílax en su Periplo del Mediterráneo, relativo a este considerable lago, cuyas costas estaban habitadas por diferentes pueblos de Libia, y que debían de ocupar el emplazamiento actual de los sebkhas y chotts, pero que no se enlazaba con la Pequeña Sirte más que por un estrecho canal.
»Después de Herodoto, fue Pomponio Melas quien, casi en los comienzos de la era cristiana, notó la existencia de ese gran lago Tritón, denominado también lago Palas, la comunicación del cual con la Pequeña Sirte —que es el moderno golfo de Gabes— ha desaparecido a consecuencia del descenso de las aguas, debido a la evaporación.