La invasion del mar
La invasion del mar »No se trataba, como se ha dicho en un notable artículo del señor Maxime Helene, de abrir un canal a través de un desierto arenoso, como en Suez, o en las montañas calcáreas, como en Panamá y en Corinto. Esto sería en una corteza salina en la que se efectuaría el desbrozamiento, y, gracias a un drenaje, el terreno estaría suficientemente seco para las necesidades de este trabajo. E, incluso, aunque sobre el paso bajo que separa Gabes de la primera sebkha haya una extensión de veinte kilómetros, el pico no debe encontrar más que un banco calcáreo de treinta metros de profundidad. Todo el resto de la obra efectuaríase en terreno relativamente blando».