La invasion del mar
La invasion del mar Bien puede decirse que, durante el tiempo que duró la expedición a través del Djerid, el ingeniero y el capitán continuaron mirando las cosas desde puntos de vista diferentes; pero no por eso fueron menos amigos.
La travesÃa del oasis de Gabes se hizo por medio de un paÃs encantador. Allà es donde se encuentran ejemplares de la diversa flora africana entre las arenas marÃtimas y las dunas del desierto. Los botánicos llevan recogidas allà 563 especies de plantas. No pueden quejarse los habitantes de este afortunado oasis, pues la naturaleza les ha prodigado sus favores. Si bien los bananos, los morales y la caña de azúcar son raros, al menos se encuentran en abundancia higueras, almendros, naranjos, que se multiplican bajo los altos abanicos de las innumerables datileras, sin hablar de sus ribazos ricos en viñas y de sus campos de cebada que se desarrollan hasta perderse de vista. Además, el Djerid es el paÃs de los dátiles, y cuenta con más de un millón de estos árboles, de los que existen 150 variedades, entre otras el «dátil-luminoso», que tiene la carne transparente, y es de calidad superior a los de otras regiones.