La Isla misteriosa
La Isla misteriosa -¿Sabe usted, querido Ciro -dijo el corresponsal-, que no me satisfizo la explicación que dio ayer del incidente de la botella? ¿Cómo admitir que ese desdichado pudiera escribir aquel papel y arrojar la botella al mar, sin conservar memoria del hecho?
-No es él quien la arrojó, mi querido Spilett.
-¿Entonces, cree que...?
-Yo no creo nada ni sé nada -dijo Ciro Smith, interrumpiendo a Spilett-. Me limito a clasificar este incidente entre los que hasta ahora no he podido explicar.
-Es verdad, Ciro -dijo el periodista-, que hay cosas increíbles. Su salvación, ese cajón encallado en la arena, las aventuras de Top, esa botella, en fin... ¿No tendremos nunca la clave de estos enigmas?
-Sí -contestó con viveza el ingeniero-, sí, aun cuando tuviera que registrar las mismas entrañas de esta isla.
-La casualidad nos aclarará tal vez el misterio.