La Isla misteriosa
La Isla misteriosa -Un hombre que no se había comprometido a guardarlo, capitán Nemo, y que por consiguiente no puede ser acusado de traición.
-¿Aquel francés que por casualidad vino a bordo hace dieciséis años?
-El mismo.
-Pero ¿no perecieron él y sus dos compañeros en el Maelstrom, donde el Nautilus había penetrado?
-No, señor, y, bajo el título de Veinte mil leguas de viaje submarino, se ha publicado una obra que contiene la historia de usted.
-¡Mi historia de unos meses, señor mío! -advirtió el capitán.
-Es verdad -repuso Ciro Smith-, pero esos pocos meses de vida tan extraña han bastado para darnos a conocer a usted...
-¿Como un gran culpable? -repuso el capitán Nemo plegando sus labios con una sonrisa altanera-. ¿Como un rebelde, puesto quizá fuera de la ley de la humanidad?
El ingeniero no contestó.
-¿Qué me dice usted?