La jornada de un periodista americano en 2890
La jornada de un periodista americano en 2890 —Señor cónsul —dijo el director del Earth Herald, dirigiéndose al representante de Inglaterra—, ¿qué puedo hacer por usted?
—Mucho, señor Benett —respondió este personaje inclinándose con humildad—. Basta que su periódico consienta iniciar una campaña a favor de nosotros…
—¿Y con qué propósito?
—Simplemente para protestar contra la anexión de Gran Bretaña a los Estados Unidos.
—¡Simplemente! —exclamó Francis Benett encogiéndose de hombros—. ¡Una anexión de ciento cincuenta años de antigüedad! ¿Pero los señores ingleses no se resignarán jamás a que, por un justo vuelco del destino, su paÃs se haya convertido en colonia americana? Es pura locura. ¿Cómo es posible que su gobierno haya creÃdo que yo iniciarÃa esta campaña antipatriótica?
—Señor Benett, la doctrina de Monroe es toda América para los americanos, usted lo sabe, pero nada más que América, y no…
—Pero Inglaterra es sólo una de nuestras colonias, señor, una de las mejores, convengo en eso, y no cuente con que consintamos en devolverla.
—¿Se rehúsa usted?
—¡Me rehúso, y si insiste, provocaremos un casus belli nada más que con la entrevista de uno de nuestros reporteros!