La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas —Iba a pediros ese favor —respondió resueltamente Fix.
—Pues bien; dentro de media hora, estaremos a bordo.
—Pero este pobre muchacho… —dijo la princesa Aouda, a quien la desaparición de Picaporte preocupaba mucho.
—Voy a hacer por él todo cuanto pueda —respondió Phileas Fogg.
Y mientras que Fix, nervioso, calenturiento, rabioso, se dirigÃa al barco-piloto, ambos se fueron a las oficinas de la policÃa de Hong Kong. Allà Phileas Fogg dio las señas de Picaporte, y dejó una cantidad suficiente para que lo mandasen a Europa. La misma formalidad se cumplió en el consulado de Francia, y después de haber tocado en el hotel, donde se recogió el equipaje, volvieron los viajeros al puerto.
Daban las tres. El barco-piloto número 43, con su tripulación a bordo, y sus vÃveres embarcados, estaba a punto de darse a la vela.