La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas 
Los viajeros, apiñados, no podÃan hablarse.
—Si nada se rompe —dijo Mudge—, llegaremos.
Y Mudge tenÃa interés en llegar dentro del plazo convenido, porque el señor Fogg, fiel a su sistema, lo habÃa engolosinado con una crecida oferta.