La vuelta al mundo en 80 días
La vuelta al mundo en 80 días Ya se hallaban, pues, en aquella estación donde numerosos trenes comunicaban con la parte oriental de los Estados Unidos.
Picaporte y Fix habían saltado a tierra, y estiraban sus entumecidos miembros.
Ayudaron al señor Fogg y a la joven a bajar del trineo. Phileas Fogg pagó generosamente a Mudge, a quien Picaporte estrechó amistosamente la mano, corriendo todos después a la estación de Omaha.
En esta importante ciudad de Nebraska es adonde va a parar el ferrocarril, con el nombre de Chicago Rock Island, que corre directamente al Este, sirviendo cincuenta estaciones.
Estaba dispuesto a marchar un tren directo, de tal modo, que Phileas Fogg y sus compañeros sólo tuvieron tiempo de arrojarse a un vagón. No habían visto nada de Omaha; pero Picaporte reconocía que no era cosa de sentir, puesto que no era ver ciudades lo que importaba.