La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Pronto se percibió el gigantesco casco de este buque, que pasaba entre las márgenes del canal, y daban las once cuando vino a atracar en la rada, mientras que el vapor se desprendÃa con estrepitoso ruido por los tubos de escape de la máquina.
Eran los pasajeros bastante numerosos a bordo. Algunos se quedaron en el entrepuente contemplando el pintoresco panorama de la ciudad, pero la mayor parte desembarcaron en las lanchas que se habÃan arrimado al Mongolia.
Fix examinaba escrupulosamente a todos los que desembarcaban.
En aquel momento se le acercó uno de ellos —después de haber repelido vigorosamente a los fellahs que lo asediaban con sus ofertas de servicio— y le preguntó con mucha cortesÃa si podÃa indicarle el despacho del agente consular inglés. Y al mismo tiempo, este pasajero presentaba un pasaporte, sobre el cual deseaba que constase el visado británico.