La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas —Pero —repuso el agente— es necesario que se presente en persona en el despacho del consulado a fin de identificarlo.
—¿Y eso es necesario?
—Indispensable.
—¿Y dónde está la oficina?
—Allà en la esquina de la plaza —respondió el inspector, indicando una casa que distaba unos doscientos pasos.
—Entonces, voy a buscar a mi amo, que no tendrá mucho gusto en molestarse.
Después de esto, el pasajero saludó a Fix y se volvió a bordo del vapor.