Las Indias Negras
Las Indias Negras El cuerpecito respiraba aún. Era necesario llevarle sin pérdida de tiempo hasta la cabaña. . ., donde Madge le prodigaría sus cuidados. Ese fue el. pensamiento que prevaleció sobre todos los demás. Harry tomó al niño en su brazo izquierdo, se ato nuevamente la soga a la cintura, al igual que la lámpara, sostuvo con la otra mano el cuchillo y dio la señal de subida.
La cuerda se estiró y los cuerpos comenzaron su ascenso con regularidad; todo iba perfectamente ..., pero de pronto Harry sintió el soplo de las capas inferiores de aire. Miró hacia abajo y alcanzó a distinguir en la penumbra una masa que se iba elevando y que al pasar junto a él le rozó. Se trataba de una enorme ave que iba subiendo a grandes aletadas...