Las Indias Negras
Las Indias Negras -¡Ah! Mucho tiempo atrás, Silfax demostró hallarse mentalmente alterado, y pretendÃa tener derechos sobre la antigua Aberfoyle. Además, el saber que la mina Dochart se agotaba, le producÃa el mismo efecto que si le arrancasen poco a poco las entrañas. ¿Tú lo recuerdas, Madge?
-Si, Simon -repuso la vieja escocesa.
-Hasta ahora lo creà muerto, y no podÃa imaginar que ese ser maligno que tanto daño ha hecho fuera el antiguo "penitente" de Dochart.
-Efectivamente, todo queda explicado -dijo James Starr-. La casualidad hizo descubrir a Silfax la existencia del nuevo yacimiento, y en su egoÃsmo de loco trató de evitar que el secreto se difundiera. Por eso, al saber que usted me habÃa citado, envió el anónimo ...
-Al saber la noticia del casamiento de Nell con nuestro hijo, el rencor y la ira del viejo Silfax han aumentado, indudablemente -arguyó Madge.
-¡Pero debemos hablar con él! -exclamó Harry-. ¡Tendrá que aceptar que lo mejor para Nell es su casamiento! ¡Es necesario razonar con ese hombre!