Las Indias Negras

Las Indias Negras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¡Ni tuve padre hasta que vi a Simon Ford -continuó hablando Nell-, ni amigo alguno hasta que la mano de Harry tocó la mía! Viví sola durante quince años, en los rincones más alejados de la mina, contando con la compañía de mi abuelo esporádicamente, pues le veía tan sólo cuando venía a traerme alimentos. A su modo era bueno conmigo, aunque me asustaba. Recuerdo vagamente que en mis primeros años tenía por nodriza una cabra, cuya pérdida lloré mucho cuando murió. Mi abuelo trajo un perro para reemplazarla en mi afecto, pero como hacía mucho ruido, pronto el pobre animal desapareció. Había también un enorme búho al que tenía mucho miedo, pero se encariñó tanto conmigo que llegué a cobrarle afecto, y me obedecía más que a su amo. Pero estoy hablando demasiado de mi ... ¡se trata de ustedes...!

-No, hija mía -repuso James Start-cuenta todo como se te ocurra.

-Mi abuelo no veía con agrado que ustedes estuvieran en la mina. El espacio no faltaba, pues el elegía sus refugios muy lejos de ustedes. Mas no le gustaba que hubiera otros en la hullera. Pero cuando se indignó fue al saber que ustedes estaban a punto de invadir sus dominios, y juro arrojarlos de la nueva mina que habían descubierto. Yo me asusté mucho, pues pese a su edad, mi abuelo es muy fuerte. La joven se interrumpió, como para reunir mejor sus recuerdos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker