Las Indias Negras
Las Indias Negras -¿Quiere usted que nos resguardemos de la lluvia, señor Starr?
-No, Harry..., el tiempo apremia, y además, me he mojado durante todo el día. Es mejor que iniciemos nuestro viaje.
-A sus órdenes, señor Starr.
-Dime, Harry... ¿tu padre está bien?
-Sí.
-¿Y tu madre?
-También...
-¿Ha sido tu padre quien me escribió, dándome esta cita?
-No, señor, fui yo...
-¿Pero Simon Ford envió entonces una segunda carta, pidiéndome que no viniera?
-No, señor Starr -repuso el joven minero.
-¡Bien! -repuso James Starr, sin agregar nada sobre la carta anónima. Luego agregó -: ¿Puedes tú decirme por qué motivos me quiere hablar tu padre?
-Perdón, señor James, pero mi padre se ha reservado el derecho de explicarle él mismo sus motivos. . . -contestó el joven.
-¿Y tú sabes el por qué? ...
-Sí, señor.