Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur -¿Me necesitan? -preguntó Roberto levantándose. -No, hijo, descansa -respondió Glenarvan-. Tú serás un hombre a la edad en que otros son aún niños. Glenarvan, Paganel y Wilson salieron de la casucha; eran las seis de la tarde, el frÃo se dejaba sentir vivamente. En medio de una absoluta calma comenzaba a oscurecer. El sol se despedÃa de los cerros andinos. Paganel consultó su barómetro y pudo deducir que se hallaban a 3.900 m; estaban a una altura que el Mont Blanc, el pico más alto de Europa, sólo superaba en 910 m. Si estas montañas fueran azotadas por los huracanes y torbellinos que se desencadenan contra el gigante europeo, ningún viajero podrÃa atravesar esta cordillera.