Miguel Strogoff
Miguel Strogoff -Pues bien, señores -dijo Miguel Strogoff-, iremos juntos hasta Ichim. Miguel Strogoff hubiera preferido, evidentemente, viajar solo, pero no podía hacerlo sin que se hiciera sospechoso al buscar separarse de dos viajeros que iban a seguir la misma ruta que él. Por tanto, ya que Alcide Jolivet y su compañero tenían intención de pararse en Ichim sin continuar inmediatamente hasta Omsk, no había ningún inconveniente en que hicieran juntos esta parte del viaje.
-Así pues, queda convenido -repitió Miguel Strogoff-. Haremos juntos el viaje. Después, con tono más indiferente, preguntó:
-¿Saben con certeza hasta dónde han llegado los tártaros? -preguntó.
-Le aseguro, señor, que no sabemos más que lo que se decía en Perm, -respondió
Alcide Jolivet-. Los tártaros de Féofar-Khan han invadido toda la provincia de Semipalatinsk y hace algunos días que están descendiendo el curso del Irtyche a marchas forzadas. Será preciso que se dé prisa si quiere llegar a Omsk antes que ellos.
-En efecto -respondió Miguel Strogoff.
-Se decía también que el coronel Ogareff había conseguido pasar la frontera disfrazado y que no podía tardar en reunirse con el jefe tártaro en el mismo centro del país sublevado.