Miguel Strogoff
Miguel Strogoff Mientras tanto, la situación se agravaba en los alrededores de Kolyvan. La batalla se aproximaba y las detonaciones estallaban con extrema violencia. En aquel momento, una explosión conmocionó la estación telegráfica; un obús acababa de hacer impacto en uno de los muros, derribándolo en medio de nubes de polvo que invadieron la sala de transmisiones.
Alcide Jolivet acababa entonces de escribir sus versos:
rechoncho como una manzana,
que, sin contar con un ochavo...
pero se paró, se precipitó sobre un obús y, tomándolo con las dos manos, lo lanzó
por la ventana antes de que estallase, volviendo tranquilamente a ocupar su sitio delante de la ventanilla. Ésta fue tarea que realizó en cuestión de segundos. Cinco segundos más tarde, el obús estalló fuera de la estación telegráfica. Pero, continuando transmitiendo su mensaje con la mayor sangre fría del mundo. Alcide Jolivet escribió:
Obús del seis ha hecho saltar la pared de la
estación telegráfica. Esperamos otros del mismo
calibre...