Miguel Strogoff

Miguel Strogoff

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¡Sí, tu hermana, padrecito! ¡Pero créeme que no podrá llegar jamás a Irkutsk!

-Amigo -respondió Miguel Strogoff aproximándose-, los tártaros nos han despojado de todo cuanto teníamos y no me queda un solo kopek que ofrecerte; pero si quieres poner a mi hermana a tu lado, yo te seguiré a pie, correré si es necesario y no te haré perder ni una hora...

-¡Hermano! -gritó Nadia-. ¡No quiero! ¡No quiero! ¡Señor, mi hermano está ciego!

-¡Ciego! -respondió el joven, conmovido.

-¡Los tártaros le han quemado los ojos! -dijo, tendiendo sus manos como implorando piedad.

-¿Quemado los ojos? ¡Oh! ¡Pobre padrecito! Yo voy a Krasnoiarsk. ¿Por qué no montas con tu hermana en la kibitka? Estrechándonos un poco cabremos los tres. Además, mi perro no pondrá inconveniente en ir a pie. Pero voy despacio para no cansar a mi caballo.

-¿Cómo te llamas, amigo? -preguntó Miguel Strogoff.

-Me llamo Nicolás Pigassof.

-Es un nombre que no olvidaré nunca -respondió el correo del Zar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker