Miguel Strogoff

Miguel Strogoff

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Miguel -continuó Nadia-. ¿No sabes que te ha defendido cuando se burlaban de ti los tártaros, y arriesgó su vida por mí?

Miguel Strogoff permanecía callado, inmóvil, con la cabeza apoyada sobre las manos.

¿En qué pensaba? ¿Aunque no le respondía, había oído las palabras de la joven?

Sí, las había oído, puesto que cuando Nadia dijo:

-¿Adónde he de llevarte, Miguel?

-¡A Irkutsk! -respondió.

-¿Por la gran ruta?

-Sí, Nadia.

Miguel Strogoff seguía siendo el hombre que había jurado llegar hasta el final de su viaje. Seguir la gran ruta era ir por el camino más corto. Si la vanguardia de Féofar-Khan aparecía, tendría tiempo de lanzarse a través de la estepa. Nadia tomó la mano de Miguel Strogoff y emprendieron el camino. Al día siguiente por la mañana, 12 de septiembre, hacían una corta parada los dos jóvenes, veinte verstas más lejos del lugar de los recientes sucesos en el pueblo de Tulunovskoe. La villa estaba incendiada y desierta.

Durante toda la noche, Nadia intentó encontrar el cadáver de Nicolás, por si acaso había sido abandonado sobre la ruta, pero fue en vano que buscase entre los cadáveres que encontraban por el camino, porque su desafortunado amigo no apareció.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker