Miguel Strogoff
Miguel Strogoff -Les gustaría que Vuestra Alteza nombrase a uno de ellos que se ha distinguido en diversas ocasiones.
-¿Es ruso?
-Sí, de las provincias bálticas.
-¿Se llama ... ?
-Wassili Fedor.
Este exiliado era el padre de Nadia.
Como se sabe, Wassili Fedor ejercía en Irkutsk su profesión de médico. Era un hombre bondadoso e instruido, dotado de un gran valor y del más sincero patriotismo. Todo el tiempo que le dejaba libre su dedicación a los enfermos y heridos lo empleaba en organizar la resistencia. Fue él quien unió a sus compañeros de exilio en una acción común. Los exiliados, hasta entonces mezclados entre las filas de la población, se habían comportado de tal forma que llamaron la atención del Gran Duque. En varias salidas habían pagado con su sangre la deuda contraída con la santa Rusia.
¡Santa, en verdad, y amada por sus hijos!
Wassili Fedor se había portado heroicamente y su nombre había sido citado en varias ocasiones, pero nunca pidió gracias ni favores y cuando los ex¡liados de Irkutsk tuvieron el pensamiento de formar un cuerpo de elite, él mismo ignoraba que tuvieran la intención de elegirle su jefe.
Cuando el jefe de policía hubo pronunciado el nombre, el Gran Duque respondió que no le era desconocido.